Cómo combatir la ansiedad por comer

Cómo combatir la ansiedad por comer

Una de las grandes dificultades que presentan muchas personas que pretenden perder peso es la ansiedad. Aparece normalmente por la tarde en forma de hambre desmesurada que nunca queda satisfecha.

Consejos para vencer la ansiedad por comer

Si eres víctima de este descontrolado sentimiento, espero que los siguientes consejos te sean de utilidad:

Haz un desayuno completo y nutritivo

A menudo esta ansiedad es fruto del hambre que se acumula a lo largo de la mañana tras hacer un desayuno escaso o poco nutritivo, por ejemplo una tostada y un café, un desayuno insuficiente que además de cubrir pocos nutrientes es probable que te dé hambre al poco tiempo. Pero si estás trabajando o con la mente ocupada no te enterarás que tu estómago te está diciendo que tiene hambre. Ese hambre se va acumulando y cuando terminas de trabajar, llegas a casa y te desocupas, el estómago te grita: “¡llevo todo el día diciéndote que tengo hambreeeeee!” y entonces ya es tarde, no encontrarás el alimento que calme a tu enfadado estómago.

La solución por tanto es hacer un desayuno completo, rico en nutrientes y con carbohidratos de absorción lenta para que el estómago se mantenga saciado por varias horas y aparezca el hambre.

¿Tienes hambre? BEBE

A menudo el cerebro confunde la sed con el hambre, haciendo que te lleves alimentos a la boca cuando lo que realmente lo que necesitas es líquido. Cuando esto te pase, primero pregúntate si realmente tienes hambre, luego prueba con beberte uno o dos vasos de agua y esperar a ver qué pasa, lo más probable es que se te olvide que tenías hambre.

Evita azúcares

Evita el consumo de azúcares y de carbohidratos de absorción rápida como las harinas (galletas, pan, masas, bollería…), ya que al ser absorbidos rápidamente va a producir altos niveles de glucosa en sangre, lo cual obliga al páncreas a responder con altas dosis de insulina, que va a recoger este excedente de glucosa de la sangre y se lo va a llevar a hígado a convertirlo en grasa. Cuando la insulina se lleva la glucosa se produce hipoglucemia (niveles bajos de glucosa en sangre), que te darán sensación de hambre, pero esta vez te pedirá dulce. Si haces caso a esta petición, volverás a tener un pico alto de glucemia y se repetirá el proceso una y otra vez.

Gestiona tus emociones

Detrás de la obesidad hay una serie de emociones mal gestionadas. La gestión emocional evita males mayores. No hablo de ningún trastorno, que también, pero simplemente el estrés al que todos estamos sometidos, hace que el organismo se altere y funcione diferente.

Para gestionar el estrés y la ansiedad existen multitud de herramientas que cada persona debe elegir en función de sus necesidades. A algunas personas les va bien hacer deporte vigoroso, a otras deportes suaves, dar un paseo, el contacto con animales, etc. También son recomendables las técnicas de relajación o la meditación.

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